Defensa de la niñez
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Las condiciones de trabajo de los niños y niñas

A pesar de las convenciones internacionales y la legislación nacional, ya desde los 7 años hay niños y niñas participando en actividades laborales en ambos sectores. En las Lomas de Carabayllo tanto los niños como las niñas trabajan en el recogido de basura o en el clasificado de distintos desperdicios materiales en un depósito de reciclaje.

Los adolescentes varones de alrededor de 15 años también se los encuentra trabajando en vertederos o con los camiones de basura, recogiendo y clasificando los desperdicios: actividades que son consideradas muy fuertes para féminas adolescentes, niños y niñas pequeñas. Los turnos de trabajo varían: desde una hora recogiendo en las calles, hasta 12 horas en la noche ya sea trabajando en el vertedero o con el camión de basura.

Estos niños, niñas y adolescentes carecen de protección alguna en relación a las condiciones poco higiénicas en las que trabajan, y además reciben un salario muy bajo en relación a su productividad.

Un día de trabajo de 8 horas en el depósito paga alrededor de 10 soles. Los estragos de este tipo de trabajo se reflejan principalmente en la salud: infecciones por levaduras son usuales, de igual forma los niños y niñas pueden lastimarse con los materiales con los que entran en contacto. También la contaminación medioambiental es responsable de muchos problemas de salud, principalmente padecimientos causados por exposición prolongada al plomo.

En relación a la educación, hay adolescentes de 14 años que dejan la escuela para trabajar a tiempo completo. En el caso de los más chicos, estos tienden a combinar estudio y trabajo aunque es probable que presten poca atención a sus asignaciones. Por lo general, los niños y niñas no disfrutan del trabajo que hacen, antes se sienten abochornados y esto contribuye a su baja estima. La excepción son los niños y niñas que trabajan pocas horas en el recogido de basura, para estos el trabajo representa una forma de recreación y una oportunidad para salir de la casa.

En el mercado, la mayoría de los niños y niñas trabajan como carretilleros o vendedores informales de vegetales, comidas y bebidas. Otros grupos de niños y niñas se dedican a la limpieza de zapatos,  la industria textil, al trabajo en restaurantes, o recogiendo basura.

Una clara distinción existe entre el trabajo en el mercado de frutas y el mercado de vegetales. El primero permite la entrada de carretilleros formalmente organizadores que tengan 14 años o más de edad: estos están obligados a ir a la escuela.

En el mercado de vegetales el sistema de controles no es tan bueno y por lo hay un abundante grupo de niños y niñas participando en todo tipo de actividades. Entre las condiciones que aplican a todos los niños y niñas trabajando en los mercados son los efectos negativos provenientes del ambiente mismo del mercado: uno de los sitios más peligrosos de Lima por la presencia de delincuentes, la venta y el consumo de drogas, el clandestinaje y la prostitución, y la violencia.

Otro aspecto negativo del trabajo que los niños y niñas realizan en el mercado tiene que ver con lo temprano de las horas de trabajo. El día de trabajo varía entre 2 horas en la semana vendiendo jugos a 8 horas trabajando en la venta de vegetales. Los adolescentes en el mercado de frutas tienen condiciones de trabajo un tanto mejores que los que trabajan en el mercado de vegetales: gozan de mayores protecciones, empiezan un poco más tarde y van a la escuela. Esto se deriva de la buena organización que tiene el mercado de frutas vis-a-vis el mercado de vegetales. Por otro lado, ellos cargan cargas más pesadas.

Las consecuencias para los  niños y niñas depende de la actividad. Algunos cargadores experimentan problemas de salud como resultado de las cargas pesadas que transportan. Los niños y niñas se sienten cansados por lo temprano de su horario de trabajo. Algunos niños y niñas ya no han ido a la escuela por más de un año, y los que si van suelen quedarse dormidos. Por último los niños y niñas que trabajan en el mercado de vegetales están constantemente expuestos a un ambiente de abundante delincuencia, lo cual impacta negativamente su moral.

La consecuencia del trabajo infantil en ambos sectores es generalmente negativa, aunque igual no sea siempre percibida así. Las condiciones de trabajo contradicen muchas de las leyes nacionales e internacionales en materia de trabajo infantil y condiciones de vida de los niños y niñas. Los trabajos de todo el sector de reciclado de desperdicios deben catalogarse como una de las peores formas de trabajo infantil.

Mientras, no todas las actividades del mercado se pueden catalogar como peores formas de trabajo infantil. Aquí existen diferencias gigantescas entre las condiciones de trabajo en el mercado. Por lo tanto, la peligrosidad del trabajo en el mercado no es generalizable sino que debe ser determinado en función a las particularices de cada mercado, actividad, y condiciones de trabajo.

No obstante, nuestra investigación si ha revelado que  la mayoría del trabajo infantil en el mercado de vegetales al igual que el trabajo de los transportadores de cargas pesadas en el mercado de frutas si representan una de las peores formas de trabajo infantil. En este sentido, el trabajo infantil en los mercados debe estar bajo estricto control.

 

¿Porqué trabajan los niños y las niñas?

 

Los niños y niñas trabajan por una combinación de razones; razones relacionadas al cuido de niños y niñas y de inseguridad, bajos servicios de educación y normativas existentes. La falta de servicios de cuido infantil y la situación de inseguridad de los vecindarios pobres empuja a las madres a llevar a sus hijos e hijas al trabajo.

La inexistencia de cuidado para niños y niñas huérfanos también redunda en mayor número de ellos trabajando. Los niños y niñas que trabajan por razones económicas lo hacen para contribuir al ingreso familiar o para poder proveer para sus propias necesidades.  Las necesidades económicas dependen del tamaño de la familia, los problemas sociales de la familia, la situación de desempleo de familiares adultos, entre otros.

También las normas juegan un rol importante. Conforme a la tradición andina del campo los niños y niñas deben cubrir sus propios gastos. De igual forma, trabajar y ayudar está bien visto. Los servicios de educación son insuficientes en el campo lo que lleva a que niños y niñas migren a las ciudades para buscar trabajo en áreas urbanas. Otra explicación para el trabajo infantil es el bajo nivel de educación en las áreas pobres y los altos costos de la educación superior. Los adolescentes no tienen otro remedio que tomar trabajos de baja remuneración y poca experiencia puesto que no tienen el dinero para seguir estudios superiores.

También por la demanda del mercado laboral tiene una importante influencia en el trabajo infantil en tanto que las actividades informales son mucho  más accesibles a los niños y niñas.

En Carabayllo las autoridades no tienen la capacidad o la voluntad de inspeccionar el sector informal relativo al trabajo infantil. La tendencia a pagar por producción en vez de acuerdo a un sueldo también facilita la participación de los niños y niñas; los padres en este sentido pueden aumentar su ingreso con la ayuda ocasional de sus hijos e hijas.

Una oposición interesante  radica entre el mercado de frutas estrictamente controlado y el mercado de vegetales caótico y corrupto: el trabajo infantil tiene mucha más presencia en el segundo. El mercado de frutas lo administran los sindicatos de trabajadores en donde están incluidos también los carretilleros jóvenes.

Cuando los trabajadores están organizados y directamente involucrados en la toma de decisiones del mercado, estos están más dispuestos a cumplir con las reglas, incluyendo las relativas al trabajo infantil. El sindicato prohíbe la entrada de niños y niñas menores de 14 años, y regula el trabajo de los carretilleros de mayor edad.

Finalmente, la propensión del trabajo infantil tiene que ver con el hecho de que tanto el sitio de trabajo y el lugar de residencia de los niños y niñas suele estar muy cercano el uno del otro. Al punto que en Carabayllo muchas veces el sitio de trabajo y el lugar de residencia de los  niños y niñas es el mismo.

 

Mejores Prácticas y Recomendaciones

 

Las intervenciones de ONGs en Perú se dividen más o menos entre aquellas que pertenecen a la visión erradicacionista, que busca erradicar el  trabajo infantil, y las visiones regulacionistas, que prefieren regular el trabajo infantil y mejorar la condiciones de trabajo.

En ambos sectores se encuentra la presencia de ONGs que han estado atendiendo el asunto del trabajo infantil. En Las Lomas de Carabayllo existen muchas ONGs, las más importantes son CESIP y Proceso Social. Su formato de intervención más importante es la del taller. Este componente ha sido ofrecido a los niños, niñas, adolescentes y padres para estimular el desarrollo personal; han trabajado la relaciones padre-hijo/a, los valores y la auto-estima.

Las ONGs también ofrecieron ayuda económica para efectos de reducir el trabajo infantil. Un grupo selecto de adolescentes recibieron esta ayuda en la forma de becas. Igualmente algunos padres recibieron ayuda para montar un negocio por medio de un sistema de microcréditos. Estas estrategias aparentemente fueron exitosas en la eliminación del trabajo infantil.

Los padres luego de levantar exitosamente sus negocias fueron capaces y entendieron la importancia de dejar a sus hijos e hijas  en la casa. Los adolescentes que trabajaban para ahorrar dinero pudieron dejar de trabajar. No obstante, solo un porcentaje pequeño de la población logró cambiar. Niños y niñas trabajadores en situaciones extremas son difíciles de ayudar porque carecen del apoyo de sus padres, o sus padres no fueron capaces de lograr un cambio significativo.

 

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