Defensa de la niñez
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Jóvenes peruanos se ganan a duras penas la vida recogiendo material reciclable en basureros fétidos

 Por: CARLA SALAZAR

LOMAS DE CARABAYLLO, Perú (AP) - Un hedor repugnante cuelga sobre el desierto árido mientras que un camión descarga un montón de botellas, basura, pedazos de vidrio roto y residuos médicos detrás de la casa desvencijada de Enriqueta Ramos.

Sus hijas, Katy de 11 y Carol de 8 años edad, empiezan a escoger entre la basura en busca de pedazos de alambre, vidrio, metal, plástico - cualquier cosa reciclable que se pueda limpiar y vender para comprar comida.

"Me he hincado yo misma mucho tiempo," Dice Carol con una sonrisa mientras sus manos asquerosas sacan cautelosamente dos jeringas plásticas, sus agujas afortunadamente removidas.

"Una vez me corte la vena y la sangre me salio a chorros," agrega ella, recordando un corte en su pie causado por un vidrio roto.

El Ministerio de Salud de Perú estima que unas 35,000 familias viven sin agua potable en las chozas y casuchas de Las Lomas de Carabayllo, una extensión inclinada en las afueras al  nordeste de la capital de Lima.

La mayoría se gana a duras penas el sustento reciclando basura. Decenas de miles de peruanos subsisten en similares comunidades empobrecidas alrededor de la ciudad, dicen las organizaciones de desarrollo.

En Las Lomas de Carabayllo, muchos pagan a los conductores del camión recolector para que descarguen la basura de ocho millones de habitantes de Lima al lado de sus casas, mientras que otros saltan abordando los camiones en movimiento que se encaminan al cercano relleno sanitario de El Zapallal, rellenando sus sacos de reciclables.

Usando sus manos desnudas, rastrillos y fuego, los recicladores - muchos de ellos niños - clasifican y tamizan los montículos fétidos en una lucha diaria por alimentar a sus familias.

El reciclaje informal es la norma para incontables millares de pobre a través de Latinoamérica y el Caribe, donde más del 45% de la basura sólida se descarga en inadecuados rellenos sanitarios al aire libre, no oficiales, o en los ríos y en el mar, dice el Centro Panamericano para la Ingeniería Sanitaria y Ciencia Ambiental.

"Solamente el 2.2% de la basura sólida de la región, pasa por un proceso de reciclaje formal," dijo Diego Daza, asesor regional para la organización.

La ciudad de la costa pacífica de Lima no es la excepción. Carece de un plan integrado para gestionar las 7,500 toneladas de basura que produce la gente diariamente, dice el Concejo Nacional de Medio Ambiente del Perú.

El reciclaje compete a personas como Ramos, de 35 años, quien dice que su decisión de poner a trabajar a sus niños fue cuestión de supervivencia después de que hace ocho años encarcelaran a su marido por vender drogas.

Carol ha estado ayudando a su madre a seleccionar la basura hace mucho tiempo, hasta donde puede recordar.
 
El ambiente es tóxico, los hornos de fundición cercanos arrojan humo cargado de plomo y otros metales pesados. Después de recoger pilas de basura limpia, los recicladores prenden fuego al resto para revelar pedazos ocultos de vidrio o de metal.
 
"Esta mañana me quemé yo mismo con un alambre," dice un hijo de Ramos, Guillermo, de 7 años de edad quién cursa el 1er grado.

Guillermo dice que él prefiere ayudar a su madre a buscar entre la basura a ir a la escuela a estudiar, lo cuál él dice que atiende en las mañanas.

Como muchos en las Lomas de Carabayllo, la familia de Ramos opera por debajo de las leyes peruanas del trabajo, que prohíben el trabajo de niños menores de 14 años, especialmente en trabajos arriesgados como el del reciclaje.

Por término medio, los niños aquí empiezan a buscar entre la basura entre las edades de 7 y 10 años, según el Centro de Estudios Sociales y Publicaciones (CESIP), un grupo de protección contra el trabajo infantil, sin fines de lucro.

El estudio del CESIP ha encontrado que tanto niños como jóvenes, que trabajan en los montones de basura sufren de infecciones de la piel, diarrea, dolores del cuerpo, dolores de cabeza, los parásitos intestinales son problema crónico.

"El reciclaje es fatigoso. Enfermándose por alguna cosa - los dolores de cabeza, los cortes, las infecciones- Somos capaces de eso, ", dice Ramos parada delante de su hogar de ladrillos grises sobrepuestos, de maderas contraplacadas y de pedazos andrajosos de lona.

Jorge de 15 años, es el hijo mayor de Ramos, dice que comenzó a ayudar a su madre, cuando él tenía aproximadamente nueve años de edad. Él trabaja turnos de 12 horas los días sábado, en un centro de reciclaje cerca de uno de los cinco basureros autorizados de Lima, para ayudar a equilibrar los ingresos.

No obstante, Ramos dice que su familia algunas veces no puede ganar el mínimo diario de $6 que ella necesita para alimentar a sus seis niños.

No hay presencia de policial en Las Lomas de Carabayllo infestado de delincuencia, y las personas ajenas - especialmente aquellos percibidos como amenaza del sustento de los residentes - no son bienvenidos.

Eusebio Robles, un oficial de la Agencia Ambiental de Salud de Perú (DIGESA), dijo que su equipo entró en la zona en marzo pasado para tomar fotos.

"A los habitantes ya advertidos no les gusto. Cuando tratamos de entrar de nuevo, pusieron botellas rotas en la autopista para evitar que el auto pasara", dijo.

Un residente local, Robles, empleado como guía tuvo que calmar a una muchedumbre recelosa y enojada.

Toribia Campos, una mujer grande con una voz floreciente, ronca, es la lideresa comunal con quien la Agencia de Noticias Internacionales Associated Press (AP) tuvo que hacer negociaciones para conseguir entrar en la zona.

Ella niega que los niños de la comunidad trabajen en el reciclaje, insistiendo en varias ocasiones: "los niños van a la escuela"

Toribia Campos dice que una emisora local de televisión causó una agitación hace varios años con un informe sobre niños buscando entre la basura. Desde entonces, los funcionarios del cercano relleno sanitario municipal de El Zapallal, han prohibido a las familias del área entrar en busca de los reciclables.

Con una tonelada de basura rindiendo cerca de $100 en reciclables, dice ella: "Ahora ellos están enterrando una fortuna allí"

Fuente: Agencia de noticias internacionales Associated Press (AP)


No hemos hallado un artículo escrito en español por lo que la traducción de algunos términos talvez no sea muy exacta pero hemos tratado de realizar la traducción lo mas fielmente posible.